Hidroponico-Cultivo de Tomate

Cultivo hidroponico de Tomate

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CULTIVO SIN SUELO DEL TOMATE

 

Los objetivos del cultivo sin suelo se centran en eliminar el vertido de los lixiviados y con ello evitar la contaminación de los suelos y de los acuíferos y contribuir de forma favorable en el ahorro de agua en zonas de cultivo caracterizadas por condiciones de semiaridez con escasez de recursos hídricos al reutilizar toda o parte del agua lixiviada.

En el cultivo sin suelo el sistema radicular está confinado en un contenedor, que puede adoptar diversas formas, pero en cualquier caso el volumen de la rizosfera es reducido. Ambas restricciones obligan a la utilización de sustratos que aseguren la disponibilidad de agua y oxígeno a las raíces.

Este sistema favorece el desarrollo del cultivo ya que se obtiene una óptima relación aire-agua en el sistema radicular, la nutrición está mucho más controlada, los sustratos inertes se encuentran libre de plagas y enfermedades, convirtiendo a estos sistemas como una buena alternativa al uso de desinfectantes de suelo.

En el mercado se pueden encontrar distintos sustratos, que se clasifican en:

 


 


-Orgánicos:

·                    De origen natural, entre las que se encuentran las turbas.

·                    Subproductos de actividad agrícola: fibra de coco, viruta de madera, pajas de cereales, residuos de industria del corcho, etc. La fibra de coco es un material vegetal procedentes de los desechos de la industria del coco, aprovechando las fibras cortas y el polvo de tejido medular en proporciones variables como sustrato. Se trata de un material ligero que presenta una porosidad total muy elevada y presenta cantidades aceptables de agua disponible y está bien aireado.

·                    Productos de síntesis: polímeros no biodegradables, espuma de poliuretano y poliestireno expandido.

-Inorgánicos:

·                    De origen natural: arena, grava y tierras de origen volcánico.

·                    Los que requieren un proceso de manufacturación: lana de roca, fibra de vidrio, perlita, vermiculita, arcilla expandida, arlita, ladrillo troceado, etc. La lana de roca se obtiene de la fundición de un 60% de diabasa, 20% de piedra caliza y 20% de carbón de coque, es introducido en un horno a elevadas temperaturas y la masa fundida es transformada en fibras, se le añaden estabilizantes y mojantes, se comprime y se cortan en tablas, tacos o bloques. Es un material muy poroso en el que el agua es fácilmente disponible, sin apenas agua de reserva y es un material totalmente inerte. La perlita B-12 es un silicato de aluminio de origen volcánico, que es transformado industrialmente mediante un tratamiento térmico y depositado en hornos a elevadas temperaturas; obteniéndose un material muy ligero con una elevada porosidad.

La elección de un sustrato queda sujeta a la disponibilidad del mismo, a la finalidad de la producción y especie cultivada, experiencia de manejo, posibilidades de instalación y condiciones climáticas.

El cultivo del tomate se enfrenta a la escasa disponibilidad de aguas de buena calidad. El uso de aguas de mayor calidad originan unos mayores costes de producción que en ocasiones, y debido a las fluctuaciones en los mercados, afectan directamente a la rentabilidad de las explotaciones. El uso de aguas moderadamente salinas para el riego en cultivo sin suelo de tomate, se realiza según el estado de desarrollo del mismo y con el objetivo de ahorrar agua de buena calidad manteniendo unos niveles de producción aceptables.

La recirculación en los cultivos sin suelo consiste en restituir al circuito de fertirrigación los lixiviados originados como consecuencia de dotaciones de riego excedentarias, de forma que se establezca un circuito cerrado. De ahí que los cultivos sin suelo equipados con sistema de recirculación se denominen cultivos sin suelo cerrados, de manera que consigue eliminar o reducir considerablemente las cantidades de drenajes libres mediante un proceso de reutilización de los mismos.

La tasa de recirculación de drenajes depende de la concentración de sales en el agua de suministro, siendo ésta mayor cuanto menor es el contenido en sales de efecto acumulativo. 

Del correcto manejo del cultivo y de la composición del agua de suministro, depende de que la conductividad eléctrica del agua de recirculación se incremente más o menos deprisa, y por tanto que la tasa total de recirculación sea mayor o menor.

Los gastos hídricos previstos para una plantación bajo este sistema debe tenerse en cuenta para estimar la viabilidad económica y medioambiental del cultivo, considerando los siguientes factores:

·                    Zona agrícola.

·                    Tipo de invernadero.

·                    Estado fenológico y duración del ciclo de cultivo.

·                    Fecha de trasplante.

·                    Densidad de la plantación.

·                    Control climático del invernadero.

·                    Tipo de sustrato y de contenedor.

·                    Calidad del agua de riego.

·                    Sistema cerrado o abierto.

·                    Producción.

  

Ensayo con variedades de tomate en el sudeste español

Ensayo

Sustrato

Invernadero

Producción total (kg/m2)

Ciclo (días)

C.E. agua (dS/m)

Tomate Daniela

Perlita

Parral

12

167

1.05

Tomate Rambo

Lana de roca

Parral

16

249

2.60

Tomate Rambo sist. recirc.

Perlita

Multitúnel con calefacción apoyo

19.3

231

0.50

Tomate Durina sist. recirc.

Arena

Multitúnel con control climático

23

210

1.30

Tomate Durina sist. recirc.

Lana de roca

Multitúnel con control climático

21

210

1.30

Tomate cv. Brillante sist. recirc.

Perlita

Multitúnel con calefacción

13.2

119

0.90-1.5

Tomate cv.  Brillante sist. recirc.

Lana de roca

Multitúnel con control climático

13.4

119

0.90-1.5

Tomate cv. 322 sist. recirc.

 Arena

Multitúnel con control climático

18.4

253

1.2-1.6

    

 


 

El pH  de las disoluciones de riego debe encontrarse incluido entre los valores de 5,5 y 6,5; intervalo en que la mayoría de los elementos nutritivos se encuentran de forma asimilable para las plantas. 

Recomendaciones antes de instalar un cultivo sin suelo:

·                    Si el invernadero ha sido utilizado y se ha detectado alguna enfermedad, es necesario desinfectar tanto el suelo como las estructuras.

·                    Cubrir el suelo con plástico.

·                    Es aconsejable tener un pediluvio con una solución desinfectante a base de sulfato de cobre a la entrada del invernadero.

·                    Cubrir la balsa de riego de modo que permanezca cerrada y recibir el agua entubada.

·                    Mantener tanto el invernadero como los alrededores libres de malas hierbas.

·                    No abandonar residuos vegetales en lugares cercanos al invernadero.

·                    Desinfectar las herramientas con lejía.

·                    Formar adecuadamente a los operarios para evitar que sean vehículos de contaminación. 

Lecturas complementarias

Cultivo hidropónico del tomate usando el metodo NFT


 

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